tema: BiPA

Este miércoles en Telefónica

(Buenos Aires)

Aparecen algunos libros de la Biblioteca Popular Ambulante en este trabajo de Leonello Zambón. Muy potente.
Estoy terminando un libro especialmente para esta instalación.

La papa oficial de la BiPA


Hay que dejar que las ideas florezcan. —— Ramiro Cabana



{Las fotos son de Maite Rodríguez; la gata es Miti, heroína de mil aventuras, y ahora, en el otoño de su vida, de mil siestas}

Primer plano oficial de la BiPA


¡Ya lo tenemos! El primer intento de plasmar en papel las ideas que me han estado rondando por la cabeza en cuanto a lo que sería el carro de la BIBLIOTECA POPULAR AMBULANTE.

En lo alto de la parte alta, a la izquierda, ahí va el águila imperial (probablemente habsbúrgica) en homenaje a Marcel Broodthaers. La ametralladora calibre 50 es un homenaje al presidente de turno en EEUU y a Tom Sachs, otro gran héroe de quienes hacemos la BiPA.
Los cuatro rectángulos que se ven en las cuatro esquinas del rectángulo más grande son las patas plegables de la mesa desplegable que va de ese lado del carro, el lado de la biblioteca. La cocina va del otro lado y no se puede ver desde este ángulo. Entre biblioteca y cocina habrá un espacio para el operador de la ametralladora calibre 50.
La banderita irá en una especie de antena o asta flexible y, además del logo de la BiPA, llevará el lema COMER O MORIR, simultáneamente patriótico y gastronómico. Como debe ser.

Los libros de la BiPA


Nada es definitivo. Por ahora. —— Ramiro Cabana

En la realidad, afuera, en el mundo, en las librerías, en las bibliotecas personales, institucionales y/o públicas, hay toda clase de libros. En la Biblioteca Popular Ambulante, no.

Me gustaría que hubiera toda clase de libros, pero entonces la BiPA sería una biblioteca ambulante más y nada más. Por lo tanto, debe contener libros de un tipo en particular. O de un tipo de tipos.

Por ejemplo: libros que capturen lo real, objetos de la realidad, en toda su crudeza; tratándolos, purificándolos, ordenándolos y clasificándolos lo menos posible.

Por ejemplo: libros que surjan de manera natural (si hacer un libro es natural) de mi vida diaria, de mis apuntes, de mis trabajos, mis listas, mis lecturas, mis escrituras. Aquí también hay lo real presentado con el menor tratamiento posible.

Por ejemplo: homenajes a mis escritores y artistas favoritos. Esto es un poco raro porque implica tomar elementos, técnicas, tácticas de los primeros dos ejemplos y utilizarlos para envolver la obra de otros. Obra que ya pertenece a la realidad, claro, sin olvidar que la realidad también tiene un nivel que es puramente imaginario.

Por ejemplo: libros hechos por otros, pero siguiendo algunas directrices de los primeros tres ejemplos de esta serie. Hasta ahora sólo tengo uno, de Gemma Peris.

(Algunas personas han expresado, quizá con excesivo énfasis, su deseo de construir algún libro para la BiPA. Esto ha servido para que las borre para siempre de la lista de posibles autores. Creo que el libro, de haberlo, tiene que surgir de una conversación, espontáneamente, casi como por accidente, o por sorpresa. ¡Como un susto! Así es como vienen las ideas más interesantes. Y respetar el orden (no siempre natural) en que las cosas aparecen, no forzarlo, es una de las principales directrices de la BiPA.)

La BIBLIOTECA POPULAR AMBULANTE


La BIBLIOTECA POPULAR AMBULANTE (BiPA) es el trabajo a corto, medio y largo plazo en el que estoy trabajando. Dicho de otro modo, este es el proyecto en el que estaré desde hace un par de meses hasta que me muera. Si lo hago bien y tengo mucha suerte, continuará. Si no, pues no sé, tampoco es que me vaya a dar mucha cuenta.

La idea surge de la “Expedición”:http://artexpedicionario.blogspot.com/—de llevar la “cultura” o la vida o el negocio en un carro, tirado de una bici. Quiero producir una especie de nomadismo cercano, un ambulantismo, un deambulantismo, una forma de pasear como extranjero en cualquier lugar (dar una vuelta a la manzana donde vivo, por ejemplo) y aportar algo a la conversación pública en ese sitio. Esa conversación puede ser que la gente pasa por ahí y normalmente no se detiene (porque hay prisa o miedo o aburrimiento o no hay nada), y darle un motivo para detenerse y ver algo, aprender algo, enseñar algo y ¡hasta meterse un buen plato de lentejas entre pecho y espalda!

(No sé por qué, pero hoy me levanté con ganas de escribir eso de “entre pecho y espalda” en algún texto). (Misión cumplida).

La BIBLIOTECA POPULAR AMBULANTE (BiPA) consiste de un carro tirado por bicicleta que contiene una biblioteca de 500 volúmenes en principio hechos por mí. No es tan difícil hacer un libro, lo peor viene antes de empezar, cuando no se te ocurre de qué coño podría tratar el bicho. En fin, 500 libros que circulen por la Ciudad y el Conurbano de Buenos Aires. Quiero que la BiPA se detenga en plazas y ferias y se ofrezca como lugar para leer, o charlar y en ocasiones, para comer. Porque también me parece importante que espíritu y cuerpo se alimenten simultáneamente. Hay que ser un poco equilibrista con eso.

Además, si ofreces comida, la gente viene. Siempre pasa. En el Recoleta, cuando mostramos la oficina de la Expedición, cocinamos y la gente se puso a la cola inmediatamente. ¡No hubo ni que decírselo!

El carro apenas está siendo diseñado en la parte del cerebro (el mío, en este caso) que diseña cosas. Pero me gustaría que llevara incorporadas las mesas, plegables y desplegables sobre el territorio que en su momento la BiPA vaya ocupando. Con espacio para guardar todo el equipo de cocina, o de camping o el instrumental que haga falta. Y con alguna forma de transportar sillas plegables, también desplegables, o banquitos, o algo para sentarse. Que sea un carro multiactividad con todo perfectamente guardable para emprender el camino (la huida) (la línea de fuga) en cualquier momento.

También, ya que estamos con lo de los libros y la comida, me gustaría que amigos escritores y poetas (y también otros que no son amigos, o que no conozco) vengan y lean sus trabajos, o den alguna conferencia o un mini-taller de escritura, o armen un debate sobre un tema que importe. Cosas que hagan que la gente se acerque. Alguien puede venir y dar una clase de cocina. La idea de la BiPA es producir un espacio cultural instantáneo y portátil.

Sobre los libros y el criterio de su construcción escribiré más adelante.