03/05/07
Acerca de la producción de sentido
Como en Buenos Aires todavía tengo poca gente con quien hablar, y la conversación es (después de la nicotina) mi mejor droga, el otro día me preguntaba a mí mismo qué es lo que quiero decir cuando digo “producción de sentido”.
Hasta hace algunos años, quizá medio siglo, cuando se terminó el gran proyecto de Occidente y llegamos a lo que algunos llaman el fin de la Historia, el sentido tenía una dirección clara. El progreso era en esa dirección y hacia una meta definida. Íbamos de un principio a un fin. Creo que cuando hablamos de “crisis de valores” nos referimos a que sin ese fin, sin que esté claro a donde vamos, las formas de relación social se deterioran, incluso se desritualizan, ya que el ritual, sin el contexto de un fin, se queda sin sentido y se deja de practicar.
Por sentido quiero decir dos cosas simultáneamente: significado y dirección. Un significado que se mueve en el tiempo en una dirección definida. Y obviamente, la producción de significados, en nuestro tiempo, va en muchas direcciones distintas. Lo que no veo es la necesidad de eliminarlas en favor de una sola: no creo que haya que volver al proyecto de la Modernidad, por ejemplo.
Entonces, la producción de sentido a la que me refiero es múltiple, tanto en lo que se refiere a los significados como a las direcciones, y cada quien debe construirse la libertad de seguir el camino que prefiera o precise. De esta manera, se crea un campo de tensión social y significativa que hemos dado en llamar Red. Los múltiples y diferentes sentidos que se van produciendo compiten entre ellos, con distinta fuerza cada uno, incluso aliándose entre sí, aunque sea temporalmente. Se van encontrando en nodos, desde los que se ejerce una mayor influencia, y van ocupando el espacio de la significación.
A eso me refería en el post sobre politeísmo. Lo podemos entender en términos espirituales, sociales, psicológicos, políticos, como queramos, pero creo que esa es la nueva forma que toma la producción de sentido: una red, en lugar del arco de la Historia. No sé si me he expresado bien.
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may 4, 23:02
Me parece que las grandes innovaciones de cada época ofrecen nuevas metáforas (diría meta-metáforas) para comprender nuestra existencia. El reloj, por ejemplo a finales de la Edad Media; luego la máquina (es decir, la idea de que el universo funcionaba como una gran máquina); y ahora tenemos la red. Cada meta-metáfora abre nuevas posibilidades para el pensamiento. De manera concreta posibilita conceptualizaciones que antes no se podían hacer; aunque después de poder hacerlas, nos parece que claro, siempre ha sido así. Ahora, con la teoría de las redes (network theory) nos parece que todo siempre ha funcionado de esta manera—sea las relaciones humanas, el significado, y los sistemas complejos de todo tipo. La meta-metáfora de la red es increíblemente prometedora. Espero que nos lleve hacia nuevas concepciones del significado, de la Verdad, de modos de cooperación—es decir, que posibilite más libertades de todo tipo. Pero aunque creo que es importante siempre pensar en utopías, es peligroso creer en ellas. Me preocupo que las posibilidades que ofrece la red—para el pensamiento y la creatividad—dentro de pocos años se vayan limitándose cada vez más, que el Poder (todos los intereses creados) vaya a encontrar maneras de disciplinar, naturalizar la red y así disminuir su potencial enorme.
may 5, 18:11
Los intereses creados ya están en ese camino; por ahora llevan las de perder, aunque se estén creando nuevos.
No sé por qué (porque no encaja directamente con esta conversación), pero me acaba de venir a la cabeza una historia que me contó David Hall. En su universidad (que también fue la mía), en los años 70, se creó un club comunista. Sólo tenía 3 socios. Uno era un agente del FBI, otro era un delator para esa misma agencia y el que quedaba era el fundador del club.
may 7, 19:56
En estos días estoy terminando la traducción de un sociólogo francés muy interesante ( Bruno Latour) que habla sobre las posibilidades (venturosas y de las otras, como siempre) que hay de construir nuevos modos de socialidad, experiencias de subjetivación diferentes de aquellas de la modernidad pero igualmente potentes.Si quieres puedes mandarme un mail y te mando parte de lo que ya tengo en español. Y por cierto coincido totalmente: pocas cosas dan tanto deleite como una buena conversación!. Bienvenido a la ciudad.
may 7, 20:27
Gracias, Daniela, por la bienvenida y el comentario. No he leído nada de Latour, pero Juli, que puso un comentario aquí arriba, me habló de él alguna vez. Si me envías ese trabajo tuyo, me harías un gran favor. Puedes hacerlo al mail de contacto que aparece en la columna de la derecha, arriba del todo, justo debajo de donde pone “Menú”.