02/05/07
Entre semana
Afuera era martes.
—David Schulbert,
(única frase que sobrevive de su única novela)
La vista desde aquí es como un brazo roto.
Cada día veo que me falta facilidad para ser humano.
¿Quién va a recordar la última vez
que la ciudad le entregó algo por la noche?
Por la mañana se mezcla el olor a diesel
con el frío como un dardo en el talón del día.
De camino al puerto
encuentro los parques entre avenidas
llenos de silencio.
Llego a los callejones de hierro y salitre
con sus charcos de gasolina
y algo parecido al nácar de la esperanza.
Botellas de arena se deshacen en las manos.
Sé que las flores de papel que traje un día
y pusimos junto a la ventana
conservan apenas su color.
Pero tú y yo hemos tenido suerte.
La luz vibra y sostiene nuestras palabras.
Hoy, esa vibración viene de la lluvia.
La tormenta desde el mar aislado
se lleva los charcos de gasolina.
En las paredes de hierro y sal
queda todavía lo que escribimos hace tanto.
Y siempre, entre nosotros
brilla el fósforo de la risa.
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