Cabeza de horizonte


¿A qué hora caduca este universo? ¿Llegará pronto el otro?
Ya tengo zapatos para caminar por estas calles
cuando sean diferentes, como cuando uno abre los ojos
y no sabe dónde está. Nadie lo sabe, por ahora.

Así es posible, de vez en cuando, vivir oculto
en un secreto que se va encogiendo poco a poco—
y día a día—conforme va uno a la compra o siente
ganas de escribir un correo, hablar por teléfono

y contar lo que ha visto en este otro planeta.
Algunas mañanas la fruta brilla distinto.
En la funeraria de enfrente el cadáver es nuevo:
me lo dijo un taxista amigo, si es que hay taxistas

con amigos: será que la ciudad ya está cambiando.
La espera y las voces se empiezan a arrimar.
Surge la idea de una casa propia como si mirar
por la ventana fuera un espejo para construir

sociedades por defectos—algunos de nacimiento
y hasta de carácter, otros deformaciones también
alegres que el tiempo y su gato van trayendo:
ese niño enviado a buscar leña cuando la estufa es de gas.

Ven conmigo un momento. Imaginemos el derrumbe
de nuestro dibujo en la nieve y su calendario;
la belleza de un instante favorito que se va borrando
hasta reemplazarse a sí mismo; el castillo pasivo

de otra noche sin sueño contando sirenas, urgencias
invisibles, la lluvia de madrugada con su imposible
taxi cuando más hacía falta. Hay algo cercano
en pensar que el viento se ríe de uno varios días al año:

como decidir el color de acostumbrarse a aplaudir
al final o después, para volver al trabajo
con aquella sensación de estar respirando agua—esa
que tanto se incluía en el repertorio cuando eramos

—lo que se dice— tú y yo.

5 Comentarios para Cabeza de horizonte

  1. alberpop escribió:

    muy buen texto amigo roger…de ua fina melancolía..es una buena escusa hablar de algo que se ve y no se podrá alcanzar, empezando por una gran sensación, al menos para mí, donde esta el universo?
    ABRAZO

  2. Roger escribió:

    Alber

    Puede que no se vea, pero me han dicho que está ahí.

    abrazo
    rc

  3. tati escribió:

    Me encanta este poema. Es una imagen genial de todas las grandezas y las pequeñeces que somos capaces de arrastrar.
    Otro aguacero para mi antología de Roger.
    Besos grandes.

  4. tati escribió:

    Además me viene al pelo porque estoy leyendo una exptensa biografía de Einstein donde, además de contar su vida, describen convenientemente sus teorías para los profanos. Estoy encantada de conocer el abc de la relatividad, a los bidimensionales habitantes de un universo bidimensional que yo me imaginaba en la infancia. También me suscita mucha curiosidad y simpatía descubrir un tipo que no consideraba inherentes a su propia naturaleza de ser humano más que las pautas que encontraba imposible racionalizar, y que sólo aceptaba las que le parecían adecuadas, más allá de que fusen habitualmente dadas por buenas y por naturales.
    Y más besos.

  5. Roger escribió:

    Gracias, Tati. Y ya que estamos en la física, precisamente he estado leyendo sobre teoría cuántica.
    besos
    rc