Hassett pinta y escribe en cuadernos Moleskine de estilo japonés, esos que al abrirlos son como un acordeón. Los cuadernos están colgados en la pared y abiertos de punta a punta, con lo que se consigue una idea de continuidad temática entre página y página, dibujo y dibujo, por contigüidad, como si existiera una conjunción copulativa entre una y otra. Estos son una especie de cuadernos de viaje en los que aparecen figuras conocidas del mundo de la política global-local y figuras en situaciones pornográficas: muchas mamadas, muchos/as transexuales. Choca bastante, la verdad, al principio; pero se trata de una estrategia bien conocida y eficaz, que ya utilizó
Georges Bataille en sus escritos porno-filosóficos a partir de los años 1930 y que, en Argentina, fue un método favorito de
Osvaldo Lamborghini, por ejemplo, en su
Teatro Proletario de Cámara.
En la obra de Tony, con la pornografía y la política entremezcladas, se empieza a vislumbrar el carácter verdadero de la política con la que la mayoría tenemos que vivir: violento, ridículo, hipócrita y mentiroso. Como buen punk que fue, Tony Hassett se ríe de todo eso y la ira de su risa queda clara como el agua: una ira que ríe, una risa sin esperanza, pero no siempre sin alegría.

Extrañamente no aparece nadie follando en sus dibujos, siempre son mamadas o transexuales que se exhiben, como si la política (y esto es claramente político) siempre fuera intermedia, sin llegar nunca a cumplir sus promesas. O es que sus promesas son ya siempre intermedias, sin fin alguno que no sea el derroche: de semen, de sexualidad (en el hombre-mujer), de dinero o de ideas. Lo que sea, pero nunca nada fecundo, o que fecunde, o que resulte realmente penetrante, o penetrado. No se diga nada de cualquier posibilidad de amor. La política como sexo—no inconcluso—sino incompleto. La política como incompletitud.
Esta visión violenta y poética y rabiosa de la realidad surge de los constantes viajes de Anthony Hasset y
Erin Currier por el mundo. Lo que se ve por ahí resulta tan pornográfico como lo que se ve por aquí.