22/01/09
El artista
Hubo un miércoles en lo habitual
de una habitación que trabajaba, pero lenta.
De los primeros,
quedé varios minutos con la vista abierta
mintiendo en voces casi de sangre.
Estaba escrito el tiempo que pasó:
quise que vinieran otros
y encontramos como debajo de la alfombra
esa dificultad de fijar el metro cuadrado
en su vibración sin pulso ante la luz.
Meses después, pregunté:
¿Existe verdaderamente la constelación:
ese pacto secreto con lo primero del día?
Cualquier mirada al mundo importa
para dejar de reconocerme.
Los ejercicios:
escribir mi nombre hasta dar con el posible.
Copiar la ausencia y el aire libre que deja.
Hilar la línea continua que recorre—
una mancha para cada mancha.

ene 22, 22:22
Hola Roger, Muy lindo poema.
Felicidades.
Me gustó especialmente: “…escribir mi nombre hasta dar con el posible.
Copiar la ausencia y el aire libre que deja.”
No solo define bien el quehacer, sino que tiene tintes borgeanos.
Abrazo, Bruno
ene 23, 16:52
Gracias, Bruno
La verdad es que todavía no sé leer este poema. O quizá lo colgué para no tener que volver a leerlo.
Pero sí, quería describir el trabajo del artista, no sus metas: el proceso, que siempre es lo más interesante.
abrazo
rc