14/01/09
Notas para un poema

Estas páginas son de un cuaderno de 1999. En esa época me dio por tomar poemas de otros, traducirlos si estaban en otra lengua, desmontarlos, cambiar palabras, mover los versos de un sitio a otro, poner el poema de cabeza. Se lo conté a un amigo y se escandalizó ante esa falta de respeto. Esto que yo estaba haciendo era posible gracias al ordenador, que permite cualquier operación así de manera instantánea. En la música se llama sampling, y ahora es bastante común.
Lo que sigue son notas de ese entonces, de la página de la derecha:
El poema como algo que pase rozando el sentido, que toque el sentido como de refilón. Si el poema es un ars combinatoria, el juego de las combinaciones, de ese poema en ese momento, debe cesar en cuanto se atisba el sentido. Esto no es aplicable a todos los poemas en todos los tiempos, no es una receta para escribir poemas, sino una nota al margen de un poema en proceso. El proceso del poema es una lucha juguetona con el sentido. ¿Y para qué? Sólo para recordar durante un segundo, o menos, que el sentido es fugaz, que se vislumbra y se pierde. En la ceguera habitual de nuestras vidas, el poema puede ser fuente de cierta luz tentativa. Y el trabajo de este poema es recordar esa tentatividad.
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