21/12/08
La perfección del amor

Ahora que ha terminado la exposición de Félix González-Torres en el Malba, se me ocurre escribir algo sobre una de mis obras favoritas del arte conceptual de los últimos tiempos: Perfect Lovers. La simplicidad de la pieza resulta engañosa. Dos relojes de pared, idénticos, sincronizados de inicio en la misma hora, el mismo minuto y el mismo segundo; dos amantes perfectos, quizá ideales, que se encuentran en un mismo lugar a una cierta hora. Pero algo ocurre. Cada reloj lleva una batería, y es muy raro, casi imposible que dos baterías se gasten a exactamente el mismo ritmo. Así que poco a poco los dos relojes se irán desacompasando, uno irá más lento que el otro, perdiendo segundos, o minutos, hasta que las pilas se gasten por completo y los relojes dejen de funcionar. Ahí supongo que la relación se da por terminada.
La belleza del concepto, el poema del desgaste de las relaciones humanas, de las relaciones de amor, siempre me ha quitado el aliento. Hace años que vivo con una reproducción de esta obra, primero en un cartel que tenía colgado en mi casa, ahora con una foto más pequeña pegada en el cuaderno que siempre llevo conmigo. Mirándola, me acuerdo de momentos importantes, cruciales, de mi vida; mirándola, estoy con personas que en mi vida he querido y sigo queriendo con locura.
Por último, la pieza es un memento mori. Un recordatorio de la vanidad de las cosas y de la muerte que viene. Una admonición a vivir intensamente, espiritualmente, interiormente lo que sea que nos haya tocado en suerte.
Félix, además de uno de los grandes artistas de su generación, era un sabio. A él también, aunque nunca lo conocí en persona, siempre lo he querido y admirado. Y una de las razones principales a sido esta obra de unos amantes perfectos, nacidos el uno para el otro, pero enfrentados a la realidad cruel y la conciencia de que todo se acaba.
Archivado en: Arte

dic 27, 22:57
Yo observo que existe una diferencia de dos segundos, aproximadamente. Es algo propositado, entiendo, el interés de mostrar una imposible sincronización total.
ene 14, 06:57
En el amor no hay más que sobrevivientes, suelen decir y quizá sea lo único cierto.